Tus escaneos son tan buenos como las condiciones con las que llegas. Mismo cuerpo, día diferente, pero si la hidratación, comida, ropa o lo que traes en la piel cambia, los números también cambian. Sigue las reglas de abajo y tus resultados mes con mes reflejarán lo que realmente está cambiando en tu cuerpo.
Una foto en 3D de tu cuerpo. Lee tu forma exterior, así que cualquier cosa que cambie tu silueta, cambia el resultado. Misma silueta al entrar, misma al salir.
Leggings, short de ciclista, top deportivo, playera ajustada o top de compresión. Que no apriete, ni quede holgada.
Arma un "kit de escaneo" y déjalo en tu maleta del gym. Misma forma al entrar, misma forma al salir.
Cuello y hombros deben quedar bien visibles. Amárralo o recógelo hacia atrás.
Fuera relojes, joyería y lentes. Vacía tus bolsillos: celular, llaves, cartera.
Un estómago lleno suma centímetros en la cintura que en realidad no eres tú.
El ShapeScale lee tu contorno, no tu hidratación. Toma agua normal.
Envía una corriente muy pequeña por tu cuerpo para estimar músculo, grasa y agua. Como lee el agua corporal, cualquier cosa que mueva tu hidratación, mueve tus números.
Ni en manos ni en pies. Bloquean la señal eléctrica y distorsionan la lectura.
Pies descalzos sobre las placas. Quítate anillos, pulseras y smartwatches.
Mismo tipo de outfit cada visita. La consistencia le gana a la moda.
Agenda más o menos a la misma hora cada mes. Si aplica, en el mismo punto de tu ciclo.
Toca cada uno conforme avanzas. No se guarda nada, es solo para ti.
Si desayunaste pesado, entrenaste o te pusiste crema, avísanos al llegar. A veces te escaneamos y lo anotamos en tu expediente para comparar peras con peras el siguiente mes. A veces reagendamos. La consistencia le gana a la frecuencia siempre.